TRASCENDENTE
30 de mayo de 2023
LA AZAFATA DESPECHADA DE AEROLINEAS QUE SU AMENAZA COSTO UN MILLON DE DOLARES
Luego de la detención de la azafata Daniela Carbone como presunta autora de una amenaza de bomba realizada el domingo 21 contra un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a Miami, en las últimas horas trascendió el audio del llamado que la trabajadora le habría hecho al personal para llevar a cabo tal acción, donde les advierte: “Van a volver en mis pedazos”.
El material deberá ser analizado por el juez Federico Villena, quien este martes indagará a la imputada en los Tribunales de Lomas de Zamora.
“Decile al capitancito que le pusimos tres bombas en el Miami”, afirma una voz distorsionada en la comunicación de apenas 15 segundos que es atribuida a Carbone y agrega: “Que se deje de joder con la política y chequee el avión porque van a volar en mil pedazos”.
El llamado, recibido tanto por el comandante del vuelo como por personal de tierra, tuvo consecuencias inmediatas. A las 07.35, cuando estaba a punto de despegar, los 270 pasajeros y 12 tripulantes del AR1304 fueron evacuados. Luego, personal idóneo realizó la correspondiente inspección de la aeronave. El proceso demoró varias horas hasta que, tras corroborarse que se trataba de una falsa amenaza, el avión despegó a las 16.50.
Lo ocurrido derivó en el inicio de una investigación judicial en el marco de la cual se identificó a la azafata como la persona que realizó la amenaza desde un celular. Según pudo saber LA NACION de fuentes judiciales, la mujer quedó detenida ayer al llegar de su último vuelo a pedido del juez Villena del Juzgado Federal de Lomas de Zamora, quien supervisó el operativo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) durante la evacuación.
De acuerdo con los voceros, la Justicia investiga si Carbone habría mantenido, hasta hace dos meses, una relación sentimental con un tripulante de cabina que se encontraba en el vuelo que debía despegar hacia Miami y habría utilizado la amenaza al comandante y al avión para desviar el verdadero motivo, que sería jugarle una mala pasada a su expareja. En ese sentido, se informó que el piloto del vuelo recibió mensajes en el que se le advertía que “sabían a qué colegio” iban “sus hijas”.
Luego de su arresto, la mujer fue trasladada esta mañana a los Tribunales de Lomas de Zamora para ser indagada por el magistrado. Si bien la causa se encuentra bajo secreto de sumario, las fuentes aseguran que “hay elementos de prueba suficientes” contra la trabajadora, a quien se acusa de “coacción agravada al piloto” por hacer “referencias a su familia”.
En declaraciones a Télam, desde Aerolíneas Argentinas consideraron que los delitos de “intimidación pública” y “entorpecimiento de los servicios públicos (art. 211 y 194 del Código Penal, respectivamente)” por los que también es investigada Carbone son faltas graves y que, de comprobarse la acusación y el delito, sancionarán a la azafata “de forma proporcional a la gravedad del hecho”.
La azafata que ayer quedó detenida luego de una investigación que determinó que fue la autora de la amenaza de bomba contra un avión de Aerolíneas Argentinas, que estaba por partir rumbo a Miami desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza la semana pasada, fue identificada por las autoridades como Daniela Carbone.
Según los investigadores, su objetivo era jugarle una mala pasada a una expareja y en esa maniobra causó la evacuación de 270 pasajeros y la pérdida de un millón de dólares a la empresa de bandera.
La mujer de 47 años lleva 25 en la empresa estatal. Sospechan que usó el teléfono de su hija para enviar los audios intimidatorios a sus compañeros de trabajo. Su separación de un tripulante que iba en aquel avión y el destino, ejes de la trama judicial.
¿Qué lleva a una mujer de 47 años, profesional, con un empleo estable hace casi media vida en una empresa estatal, a tomar el teléfono celular de su hija, grabar un mensaje intimidatorio con la voz distorsionada y enviárselo a varios de sus compañeros de trabajo que le hará perder un millón de dólares a sus jefes? ¿Por qué alguien dinamitaría todo con un par de audios de pocos segundos? Estas preguntas seguramente le harán a Daniela Carbone, la azafata de Aerolíneas Argentinas que fue detenida este domingo, acusada de ser la autora de la amenaza de bomba contra un avión que debía partir a Miami una semana atrás y que debió ser pospuesto por obvias razones de seguridad.
Puede ser un lugar común aquel dicho que se le adjudica a Blaise Pascal, filósofo y matemático del siglo XVII: "El corazón tiene razones que la razón desconoce". Pero la trama que se investiga en la Justicia y que llevó a Carbone recorre el camino de una relación frustrada y un desamor más explosivo que las bombas prometidas por WhatsApp.
El 21 de mayo, la azafata que al menos desde 2007 trabaja para Aerolíneas Argentinas -aunque se supone que su carrera se remonta a 25 años atrás- decidió hacer explotar su historia. El vuelo "AR1304 Ezeiza-Miami" llevaba a 270 pasajeros y 12 tripulantes y tenía prevista su salida a las 7.35 de la mañana. Pero al teléfono del piloto y de algunos "empleados de tierra" de la aerolínea de bandera controlada por La Cámpora, llegó un audio: "Decile al capitancito que le pusimos tres bombas en el Miami [sic]. Que se deje de joder con la política y chequee el avión porque van a volar en mil pedazos".
El audio que derivó en un esperable operativo antibombas en el aeropuerto de Ezeiza y la reprogramación del vuelo, a un costo de un millón de dólares para la aerolínea estatal, llegó al celular del piloto que estaba por despegar, pero también a un cajero encargado de vender pasajes y hasta otro empleado que ese día estaba de franco. Y si bien el mensaje hablaba del "capitancito", tenía destinatario a otro tripulante cuyo teléfono no sonó.
Daniela Carbone, la azafata acusada de ser la autora de las amenazas de bomba que demoraron un vuelo de Aerolíneas Argentina.
Es que en el avión iba un auxiliar de cabina que aprovecharía el destino de Miami, tal vez, para vivir un nuevo amor. El aeromozo había dado por terminada una relación de un lustro hacía dos meses y que hace uno había cortado todo diálogo. Los investigadores dieron con esa ex: Daniela Carbone, la comisario de abordo. Y reconstruyeron que las falsas amenazas -con voz distorsionada mediante el uso de una web, The Voice Changer, especializada en esos efectos- salieron de un celular prepago de la hija mayor de edad de la azafata.
No solo eso. Antes de detener a Carbone este domingo, en Ezeiza, cuando volvía de un vuelo, la Justicia secuestró un Iphone 13 Pro y otro 12 Pro en su domicilio, que habían sido utilizados con la línea identificada desde donde salieron las amenazas. En uno de ellos, hallaron algunas búsquedas en el navegador Safari de Apple, hechas el mismo domingo 21. "Cómo investigar un audio", "se puede analizar un audio para saber la voz de quién es", "activar reconocimiento de voz", "Aerolíneas Argentinas" y "SAME Provincia", entre las consultas.