El circuito artístico del sur de la Ciudad de Buenos Aires continúa su expansión, con la llegada de la Galería NN, que inauguró su sede en San Telmo, en Bolívar 646, con el objetivo de "acercar al mercado de arte contemporáneo a artistas formados fuera del circuito central"
. El proyecto, nacido en La Plata en 2016, mantiene activa su sede original con una programación orientada a propuestas experimentales y autores emergentes.
El espacio cuenta con una sala de exhibición en la planta baja y, en el primer piso, una trastienda que cambiará con cada muestra, donde también funciona un sector dedicado al diálogo entre obras contemporáneas y mobiliario de colección.
La apertura reunió trabajos de Porkeria Mala, Amanda Tejo Viviani, Renata Molinari, Eva Moro Cafiero, Nicolás Bacal, Yuyyu Puleston, Matías Ercole, Julien, Sofi Finkel, Carlos Segovia, Carlos Gutiérrez, Foguel, Mateo Valbuena y Marta de la Gente.
La programación contemplaba entre cuatro y cinco exhibiciones anuales de artistas individuales o dúos. La sede porteña buscaba proyectar hacia el principal mercado nacional las producciones desarrolladas por el staff de la galería durante la última década.
La decisión de abrir en Buenos Aires respondió "al crecimiento de los artistas representados y a la concentración del mercado de arte contemporáneo en la capital", comentó durante la apertura Facundo Belén, director de NN junto con Virginia Martín.
"Sentimos que somos un puente entre esa periferia y este centro", afirmó Belén, quien sostuvo que la llegada a la ciudad implicó apartarse de la política previa de trabajar desde La Plata, aunque la decisión había sido tomada para acompañar a los artistas de la galería.
"Tomamos la decisión casi en contra de nuestra política de venirnos y acercarnos, pero por respeto a nuestros artistas, sobre todo. No creo que a partir de estar acá solo nos dediquemos a difundir artistas de este circuito, sino que la misión es seguir formando artistas de otros circuitos para introducir acá", señaló.
NN surgió como un espacio dedicado a trazar vínculos entre arte y comunidad. Acompañaba a artistas, curadores, investigadores, coleccionistas y otros agentes del sector en exhibiciones y en su relación con museos, fundaciones, instituciones y colecciones públicas y privadas.
La sede porteña incorporó, además, una alianza con Retrodeco, galería de diseño especializada en mobiliario argentino, brasileño e italiano de las décadas de 1960 y 1970. Pablo Mazza y Marcela Di Capua estuvieron a cargo de la curaduría que combinó esas piezas con la producción contemporánea.
"La búsqueda es generar un proyecto que pueda integrar y potenciar el diálogo entre obras de arte contemporáneo y muebles de colección", señalaron Belén y Martín. Di Capua y Mazza, fundadores de Retrodeco, definieron la propuesta como "vivir una experiencia original que puede ser replicada en una casa".
Belén consideró que el acuerdo podía ampliar los públicos de ambos campos. "Puede acercar a gente que está más dispuesta a comprar muebles que obras contemporáneas, o acercar los muebles a gente que en general compra obra y no se fija tanto en el tema mueble", explicó.
Retrodeco, con base en el barrio de Coghlan y más de 15 años de trayectoria en investigación, puesta en valor y venta de mobiliario de diseño, participó de Casa FOA y Experiencia Living, y trabajaba con estudios de interiorismo y arquitectura de Buenos Aires. En ese sentido, representan a diseñadores como Ricardo Blanco, Alberto Churba, Reinaldo Leiro, Eva Neuman, Sergio Rodrigues, Jorge Zalszupin y Elio Martinelli.