En diciembre de 2023, la diferencia entre lo que la Argentina exportaba e importaba en energía sumaba USD 41 millones en 12 meses. Treinta y dos meses después, ese saldo escaló hasta los USD 11.071 millones y ya explica el 45,3% de todo el superávit comercial de bienes del país, según un informe de Fundación Libertad, elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
De un total de USD 24.460 millones de resultado positivo en la balanza de bienes durante los últimos 12 meses, casi la mitad correspondió al sector de combustibles, una proporción sin precedentes en la serie histórica que el organismo publica desde 2004.
La evolución del saldo energético en 12 meses móviles da cuenta de la velocidad del cambio. Para agosto de 2024 rondaba los USD 4.226 millones, un año después alcanzó los USD 7.200 millones y en agosto de 2026 superó por primera vez los USD 11.000 millones. Solo entre enero y agosto de este año, el superávit sectorial acumuló USD 7.834 millones, una cifra casi idéntica a todo lo generado durante 2025, cuando el resultado anual había sido de USD 7.829 millones.
En agosto, las exportaciones de combustibles y energía sumaron USD 1.494 millones, con un incremento interanual del 41,2% impulsado tanto por mejores precios (27%) como por mayores volúmenes (12,2%), lo que explica que se explica por una mayor producción en Vaca Muerta, así como por la suba del precio internacional del petróleo.
Las importaciones de combustibles y energía alcanzaron USD 517 millones y dejaron un saldo mensual de USD 976 millones.
La balanza comercial total de bienes cerró ese mes con un resultado positivo de USD 2.187 millones y extendió a 33 la racha de meses consecutivos con saldo favorable. En lo que va del año, el acumulado asciende a USD 18.249 millones.
La producción de petróleo en el país alcanzó en agosto un récord de 943.000 barriles diarios, según datos de la Secretaría de Energía. En este escenario, Vaca Muerta aportó alrededor de 670.000 de esos barriles, el 71% del total nacional, cuando un año antes su participación era del 64%. La formación neuquina multiplicó por 11 su volumen respecto de agosto de 2018 y encadena tres años consecutivos de crecimiento.
Entre enero y agosto de 2026, el país exportó aproximadamente 82,3 millones de barriles, un 30,7% más que en el mismo período de 2025, de acuerdo con datos del INDEC compilados por la consultora Empiria. Los aceites crudos de petróleo se convirtieron en el principal producto de exportación y representaron el 9,5% de todas las ventas externas, la mayor participación en dos décadas.
Ese salto productivo coincidió con un cambio profundo en el comercio mundial de hidrocarburos. El cierre del estrecho de Ormuz tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a fines de febrero provocó la mayor interrupción de suministro petrolero de la historia, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Por ese paso marítimo circulaban normalmente unos 20 millones de barriles diarios, cerca de una cuarta parte del comercio global de crudo, y el 80% de esos cargamentos tenía como destino Asia.
La paralización obligó a refinadores de Japón, Corea del Sur, China y el Sudeste Asiático a buscar proveedores alternativos fuera de Medio Oriente, y la Argentina apareció como una opción competitiva gracias al crecimiento sostenido de su oferta exportable.
Si bien Estados Unidos se mantuvo como principal comprador del petróleo argentino -entre enero y agosto y concentró 33,6% del valor exportado, equivalente a USD 2.229 millones-, se sumaron otros destinos. En términos de participación le siguió Chile con 21,7% y USD 1.439 millones, un socio tradicional que recibe crudo tanto por el Oleoducto Trasandino como por vía marítima.
La novedad del año, sin embargo, es la irrupción de compradores que hasta hace poco no figuraban en el mapa exportador argentino. Tailandia se ubicó en el tercer lugar con 9,1% de las ventas y USD 602 millones acumulados. Australia apareció cuarta con 6,2%, seguida por Uruguay (4,9%), China (4,2%) y Brasil (2,4%). Un 17,9% adicional se distribuyó entre otros mercados que incluyen a Singapur, Malasia y Vietnam, tres economías del Sudeste Asiático que durante 2025 no habían registrado compras de petróleo argentino. En total, los destinos que no figuraban en el año anterior concentraron operaciones por cerca de USD 900 millones.
Las exportaciones de crudo por corredor alcanzaron en septiembre un pico cercano a los 420.000 barriles diarios, de la serie que arranca en julio de 2025 según datos de la consultora Empiria. Puerto Rosales, operado por Oiltanking Ebytem en la provincia de Buenos Aires, canalizó la mayor parte de los envíos con un promedio cercano a los 300.000 barriles diarios en los últimos meses. El Oleoducto Trasandino aportó entre 50.000 y 70.000 barriles diarios, mientras que la terminal de Caleta Córdova (Termap) en Chubut sumó volúmenes menores pero crecientes.
La puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará Neuquén con la terminal de Punta Colorada en Río Negro, promete destrabar uno de los principales cuellos de botella de la industria. El sistema prevé comenzar a operar a comienzos de 2027 con una capacidad inicial de 190.000 barriles diarios, ampliable hasta 700.000. La nueva terminal permitirá cargar buques de gran porte, algo que hoy no es posible en Puerto Rosales, limitado a embarcaciones de tipo Aframax.
En materia de gas natural, las exportaciones por gasoducto mostraron una fuerte estacionalidad. Los envíos alcanzaron un pico de 11,3 millones de metros cúbicos diarios en marzo de 2026 y retrocedieron hacia los 7,7 millones en octubre.
El corredor Gas Andes, que abastece a Chile, explicó la mayor parte de los volúmenes durante todo el período. Se sumaron también despachos por Methanex (Austral), Pacífico (Guañacos), Cruz del Sur hacia Uruguay, Madrejones hacia Bolivia, Norandino, Paso de los Libres y Colón-Paysandú.
Durante el verano, cuando la demanda interna de calefacción cae, los volúmenes crecieron con fuerza y habilitaron corredores que en invierno permanecen inactivos. La mayor disponibilidad de gas no convencional de Vaca Muerta y la ampliación del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner fueron claves para sostener esa oferta.