Las autoridades rusas anunciaron este domingo que intensificarán los ataques contra objetivos militares e infraestructura vinculada a la defensa en Kiev y otras regiones de Ucrania, luego de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, anticipara una ampliación de las operaciones contra refinerías de petróleo rusas.
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que la medida responde a las declaraciones de Zelenski sobre la estrategia ucraniana contra instalaciones energéticas. Moscú sostuvo que sus fuerzas apuntarán a objetivos militares, a la industria de defensa y a la infraestructura asociada en territorio ucraniano.
El anuncio ruso se produjo un día después de que Zelensky dijera que Ucrania aumentará los ataques contra refinerías rusas, como respuesta a lo que describió como una nueva política aérea de Moscú destinada a presionar a la población civil para que abandone Kiev y otras ciudades.
El mandatario ucraniano aseguró que sus servicios de inteligencia obtuvieron documentos que atribuyó al presidente ruso, Vladímir Putin, y que, según afirmó, contienen una ampliación de los blancos para los ataques durante el invierno boreal.
"Hemos visto los documentos y sabemos que les permiten atacar infraestructuras, logística, carreteras, colegios y hospitales para presionar a la población a que abandone la capital y otras ciudades", declaró Zelenski.
El presidente ucraniano señaló que Kiev no atacará objetivos civiles y sostuvo que el cambio de estrategia ruso busca proyectar fortaleza mientras las fuerzas de Moscú enfrentan dificultades en sectores del frente y un incremento de bajas. Las afirmaciones sobre esos documentos no pudieron verificarse de manera independiente.
El Kremlin no emitió comentarios el sábado sobre las acusaciones de Zelensky. Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso pidió a los ciudadanos extranjeros abandonar Kiev y aseguró que Moscú mantendrá ataques sistemáticos, que describió como represalias por operaciones ucranianas dentro de Rusia durante los últimos meses.
Rusia y Ucrania niegan atacar deliberadamente a civiles, pese a que ambos gobiernos se acusan de golpear infraestructura y zonas no militares en el marco de la guerra.
La escalada ocurre en un momento de intensificación de la guerra aérea. Moscú ha empleado misiles balísticos y drones propulsados por reactores contra ciudades de distintas regiones ucranianas, mientras Kiev ha dirigido parte de sus operaciones de largo alcance hacia la industria petrolera y empresas rusas.
En ese contexto, el canciller alemán, Friedrich Merz, llegó este domingo a Kiev en su segundo viaje a Ucrania desde que asumió el cargo. La visita busca expresar el respaldo de Alemania frente al aumento de los ataques rusos.
"Si no se detiene a Rusia, su máquina de guerra tarde o temprano se volverá contra nosotros", afirmó Merz en un comunicado. El jefe de Gobierno alemán dijo que transmitió a Zelensky que Ucrania puede seguir contando con la ayuda de Berlín.
Alemania ha destinado más de 43.300 millones de euros, equivalentes a USD 48.800 millones, a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa, además de suministrar equipamiento y armamento, según datos citados por la delegación alemana.
Merz también destacó la cooperación tecnológica entre empresas alemanas y ucranianas y sostuvo que esa relación contribuye a la capacidad de defensa de ambos países, mientras Kiev enfrenta una nueva fase de ataques y amenazas de Moscú.