INTERNACIONAL
25/04/2025
Cómo se elige a un nuevo Papa del Vaticano
Fuente: telam
Tras la muerte de Francisco, comienza uno de los rituales más estrictos, herméticos y cargados de simbolismo que sobreviven en la cúspide del poder eclesiástico
El decreto de 1059, promulgado por el papa Nicolás II, articuló el proceso de elección papal y estableció el papel exclusivo de los cardenales obispos como electores, disminuyendo la influencia de la aristocracia romana y del bajo clero en el procedimiento.
De los 138 cardenales electores actuales, 108 fueron nombrados por el Papa Francisco, lo que representa el 80% del total.
Luego se cierra la puerta con el ritual del “Extra omnes” (“todos fuera”) para asegurar la clausura. Cada cardenal hace un juramento sobre los Evangelios, prometiendo mantener el secreto del proceso electoral.
Si el humo que emana de la chimenea es negro, significa que no hay acuerdo; si es blanco, señala la elección de un nuevo Papa. Para facilitar la identificación del color, desde 2005 se utilizan productos químicos específicos que garantizan la nitidez de las fumatas.
Este ciclo de cuatro días de votación seguido de una pausa se puede repetir hasta siete veces. Si, tras todas estas rondas, sigue sin alcanzarse una elección, los cardenales pueden optar por flexibilizar los criterios: pueden decidir, mediante voto, que el Papa sea elegido por mayoría simple en lugar de los dos tercios originalmente requeridos.
Desde el siglo XX, los cónclaves rara vez se han extendido más allá de una semana. La elección de Francisco en 2013, por ejemplo, se resolvió en menos de 48 horas, tras cinco votaciones.
La población de Viterbo, desesperada, encerró a los cardenales, les quitó el techo y racionó sus suministros para forzar una decisión.
En la actualidad, aunque el reglamento prevé mecanismos para destrabar situaciones de bloqueo, el aislamiento y el juramento de secreto buscan mantener la seriedad y la espiritualidad del proceso, confiando en que el discernimiento divino guíe la elección.
Fuente: telam