El papa León XIV llegó este viernes a Uruguay en el marco de su gira por Sudamérica y fue recibido con una ceremonia oficial en la Plaza Independencia de Montevideo, donde el presidente Yamandú Orsi lo definió como un país "que lo espera y lo recibe con los brazos y el corazón abiertos". El acto reunió a autoridades, expresidentes y decenas de organizaciones sociales que trabajan en distintas áreas del país.
El sumo pontífice se trasladó hasta la plaza desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco, donde también había sido recibido por Orsi al momento de su arribo. Al bajar del papamóvil y mientras se dirigía al escenario, León XIV recibió una camiseta de la selección uruguaya de fútbol y varias cartas de personas presentes en el lugar.
Durante la ceremonia, Orsi subrayó el contexto regional en el que se produce la visita papal a Uruguay. El mandatario señaló que la región atravesó "procesos duros y dolorosos" en la conformación de sus Estados e instituciones, pero remarcó un rasgo que consideró distintivo en la actualidad.
El mandatario destacó que Sudamérica es "de los pocos rincones del mundo que no tiene guerras entre países" y resaltó la convivencia pacífica entre los distintos sectores políticos uruguayos.
"Es un honor y privilegio poder recibirlo en esta región del mundo que ha pasado por procesos duros y dolorosos a la hora de la configuración de los Estados y sus instituciones. Pero hoy esta región es de los pocos rincones del mundo que no tiene guerras entre países", afirmó Orsi en su discurso.
El presidente también resaltó que en Uruguay quienes ocuparon la presidencia por los distintos partidos políticos y el pueblo "pueden sentarse todos juntos, en paz y con alegría" para ofrecerle un abrazo de bienvenida al pontífice.
Tras su llegada a la Plaza Independencia, el máximo jerarca de la Iglesia católica saludó a la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, y a los expresidentes Julio María Sanguinetti, Luis Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou.
Según destacó la Presidencia uruguaya, uno de los aspectos centrales del encuentro fue la participación de organizaciones sociales y comunitarias que desarrollan su labor en distintas áreas del país.
Entre los colectivos convocados hubo representantes de espacios de encuentro e integración para personas sin techo y de una iniciativa dedicada al bienestar y la salud mental de jóvenes y adolescentes. También participó un programa que acompaña a personas que viajan desde el interior del país hacia Montevideo para continuar sus estudios.
Asimismo, estuvo presente un servicio de alojamiento y atención integral para personas adultas con discapacidad y en situación de alta dependencia, junto con delegados de una organización que cría, entrena y entrega gratuitamente perros de asistencia para personas ciegas y niños con trastorno del espectro autista.
Completaron la nómina de organizaciones una experiencia comunitaria orientada a la salud mental, la participación y los derechos a través de la comunicación, la cultura y la organización colectiva, y una institución vinculada a la Federación Nacional de Hogares sin Fines de Lucro, dedicada al cuidado de las personas mayores.
El papa fue recibido por 65 integrantes del Coro Nacional, cuarenta del Coro Nacional Juvenil, cuarenta del Coro Nacional de Niños y un centenar de músicos de la Orquesta Juvenil Nacional, quienes entonaron los himnos durante la ceremonia.
Los coros y la orquesta también interpretaron las canciones Hallelujah y Botija de mi país. Este último tema fue compuesto por el músico uruguayo Ruben Rada, fallecido este año, y su inclusión buscó integrar el candombe, género de raíz afrouruguaya que la Unesco declaró en 2009 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.