La intervención y posterior disolución de Ueno Bank abrió una crisis financiera y política en Paraguay que derivó en la destitución y detención domiciliaria del ahora expresidente Santiago Peña. El caso puso bajo la lupa los vínculos entre la entidad, sus principales accionistas, ex funcionarios del Banco Central del Paraguay y el propio Peña.
El Senado aprobó la salida de Santiago Peña con 44 votos, después de que el Congreso rechazara su renuncia y avanzara con el juicio político. Horas más tarde, la Fiscalía ordenó su arresto en una causa por presunta lesión de confianza y otros hechos vinculados a la investigación sobre el banco.
El vicepresidente Pedro Alliana juró como presidente para completar el mandato iniciado en 2023, que concluye en 2028. Su primera intervención pública incluyó un llamado a ordenar el gasto estatal y a definir un mecanismo de compensación para los ahorristas afectados.
El origen de Ueno se remonta a 2021, cuando el Grupo Vázquez adquirió la Financiera El Comercio. El conglomerado ya controlaba Credicentro y relanzó el negocio bajo una marca centrada en servicios financieros digitales, con cuentas de bajo costo y operaciones a través de una aplicación móvil.
La firma obtuvo licencia bancaria plena en diciembre de 2023. Seis meses más tarde absorbió Visión Banco, una operación que le permitió ampliar sus activos, su red de clientes y su oferta de productos para particulares y empresas.
Al cierre de 2025, la entidad concentraba el 8,9% de los depósitos y el 5,9% de los créditos del sistema paraguayo. Tenía 2,9 millones de clientes, una cifra equivalente a cerca del 60% de la población adulta del país, y ocupaba el quinto lugar entre los bancos por depósitos.
Su alcance también se extendía al sector público. Ueno administraba cerca de USD 850 millones pertenecientes a organismos estatales, entre ellos fondos del Instituto de Previsión Social, responsable del sistema de jubilaciones y prestaciones de salud.
En marzo de 2026, el banco había emitido bonos por USD 350 millones con vencimiento en 2031. La colocación lo convirtió en la única institución bancaria paraguaya con títulos negociados en mercados internacionales.
La crisis comenzó con un sumario del Banco Central del Paraguay (BCP), que detectó préstamos concedidos a empresas relacionadas con el grupo que controlaba Ueno. De acuerdo con la pesquisa, esas operaciones registraron incumplimientos y deterioraron los indicadores de liquidez de la entidad.
Uno de los puntos bajo análisis es una transferencia de cartera de créditos por USD 74,4 millones a Vinanzas SA, una compañía vinculada. La operación tuvo lugar luego de que la Superintendencia de Bancos exigiera a Ueno desprenderse de préstamos otorgados a firmas relacionadas.
La investigación apunta a que Vinanzas no habría contado con recursos propios suficientes para adquirir esa cartera y que, de forma indirecta, habría recibido financiamiento del mismo banco que cedió los créditos. Para la Fiscalía, ese mecanismo podría haber disimulado la verdadera situación patrimonial de Ueno.
El 3 de noviembre, el BCP resolvió intervenir y disolver la entidad tras verificar que su índice de solvencia había quedado por debajo de la mitad del mínimo exigido por las normas. La medida suspendió las operaciones, la aplicación móvil, las tarjetas y los demás servicios bancarios.
El cierre dejó a los clientes sin acceso a sus fondos. Las sucursales registraron filas y protestas, mientras que certificados de depósito de ahorro y otras colocaciones quedaron paralizados.
En tanto, el Banco Central informó que el Fondo de Garantía de Depósitos cubrirá hasta 40 salarios mínimos por depositante, equivalentes a 121,7 millones de guaraníes, unos USD 19.787. El Congreso aprobó una ley de emergencia para habilitar los pagos.
Federico Miguel Vázquez Villasanti, conocido también como Miguel Vázquez, es uno de los fundadores de Ueno y el principal accionista vinculado a la estructura del Grupo Vázquez. Su nombre quedó en el centro de la causa penal que investiga las operaciones de crédito de la entidad.
Antes de dedicarse de lleno a Ueno, Vázquez se desempeñó durante más de una década como director ejecutivo de Credicentro, una financiera de crédito al consumo. Desde allí fue ganando peso en el sistema financiero local hasta convertirse en la cara visible del banco digital que fundó y que llegó a captar millones de clientes.
La Fiscalía imputó a 27 personas: ocho directivos de Ueno Bank y otras 19 vinculadas a compañías alcanzadas por la pesquisa. Los delitos atribuidos incluyen conducta indebida en situación de crisis, lesión de confianza, tentativa de estafa y violación de normas sobre llevanza de libros de comercio.
Vázquez compareció ante la Fiscalía Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción junto con otros siete ejecutivos. El Ministerio Público pidió prisión preventiva para el accionista y arresto domiciliario para el resto de los directivos investigados.
La trama societaria también alcanza a empresas tecnológicas vinculadas al grupo. En Argentina, Kaitel SRL, una firma relacionada con ITTI, suspendió sin goce de haberes a parte de su personal entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre. La compañía atribuyó la decisión al impacto de la resolución sobre Ueno y a la interrupción de sus mecanismos de financiamiento.
Santiago Peña empezó su carrera como funcionario del Banco Central del Paraguay y luego integró el directorio. Entre 2015 y 2017 fue ministro de Hacienda de Horacio Cartes. Recién en 2017 se afilió al Partido Colorado, de la mano de Cartes, y en 2023 ganó las elecciones presidenciales por el movimiento Honor Colorado. Antes de asumir, había declarado una participación accionaria en Ueno Holding valuada en 6.144 millones de guaraníes.
El expediente fiscal también analiza la relación de familiares de Peña con la estructura empresarial. Su hermano figura como socio de U Holding SARL, sociedad a través de la cual el grupo controlaría Ueno, según la documentación incorporada a la investigación.
La crisis política se aceleró cuando legisladores opositores y disidentes del oficialismo promovieron un juicio político contra Peña y Alliana. El entonces presidente anunció su renuncia, pero el Congreso no la aceptó y continuó con el proceso de destitución.
Tras la votación del Senado, la Fiscalía ordenó la detención de Peña en la causa identificada como "Santiago Peña s/ lesión de confianza y otros". El ex mandatario quedó bajo arresto en su domicilio.
Carlos Carvallo es un economista paraguayo con larga trayectoria en el sector bancario, tanto público como privado. Trabajó durante años en el Banco Central del Paraguay, institución a la que volvería luego como máxima autoridad.
Entre ambos tramos, pasó por el sector privado y presidió Ueno desde marzo de 2022 hasta julio de 2023, cuando dejó la entidad para asumir como titular del Banco Central del Paraguay. Desde ese cargo, quedó al frente del organismo encargado de supervisar al sistema bancario y que finalmente dispuso la intervención de la firma que había dirigido.
Ese recorrido profesional convirtió a Carvallo en uno de los protagonistas del escándalo. La crisis expuso cuestionamientos sobre el control estatal y sobre la supervisión de las operaciones entre Ueno y empresas del grupo económico al que estaba ligado.
Tras la decisión de intervenir el banco, Peña le pidió la renuncia a Carvallo. Para reemplazarlo propuso a Raúl Vera Bogado, economista y ex ministro de Industria que ya había dirigido el BCP entre 2001 y 2002. Su designación requiere la ratificación del Senado.
Pedro Alliana, cuyo nombre completo es Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez, era vicepresidente de Paraguay desde agosto de 2023 y asumió la jefatura del Estado tras la destitución de Peña.
Conocido como "Mangui", es una figura central de la Asociación Nacional Republicana, el Partido Colorado, y uno de los referentes del movimiento Honor Colorado. La Constitución establece que deberá completar el período presidencial hasta agosto de 2028.
Alliana empezó como comerciante en el departamento de Ñeembucú. Luego se dedicó a la política y fue gobernador de la ciudad, diputado nacional desde 2013 y presidente de la Cámara de Diputados en varios períodos. Además, encabezó la Asociación Nacional Republicana entre 2016 y 2023, y es uno de los dirigentes más cercanos a Horacio Cartes dentro del cartismo.
El nuevo Presidente asumió en un escenario atravesado por la investigación judicial, el reclamo de los ahorristas y la necesidad de sostener la confianza en el sistema financiero. La Asociación de Bancos del Paraguay sostuvo que las demás entidades privadas continúan operando con normalidad.