A menos de una semana de la llegada de León XIV a la Argentina, el Gobierno terminó de definir el cronograma de los encuentros que mantendrán el presidente Javier Milei y el Sumo Pontífice, desde la recepción en Aeroparque hasta la despedida en Ezeiza, en una visita que combinará actos institucionales, una reunión privada en la Casa Rosada y la participación del mandatario en la principal misa que celebrará el líder religioso durante su estadía en el país.
En estos momentos, las autoridades nacionales continúan en permanente contacto con los representantes del Vaticano, que terminaron de llegar en las últimas horas a Buenos Aires para coordinar todas las actividades y los fuertes protocolos de seguridad que se implementarán.
El líder de la Iglesia Católica se moverá principalmente a bordo de los dos Papamóviles que donó Toyota y custodiado, como es habitual, por miembros de la Guardia Suiza, que estarán vestidos de civil para evitar ser reconocidos. A ellos se les sumarán los efectivos federales y locales.
Todos los lugares por donde se trasladará el Sumo Pontífice estarán cortados al tránsito hasta 200 metros a la redonda y en aquellos en los que haya actos públicos, se prevé que los controles comiencen incluso los días anteriores, para contener a las personas que quieran asistir.
El primer contacto con el Presidente será el domingo, cuando el Papa llegue desde Uruguay: a las 16:30, Milei lo recibirá en Aeroparque, acompañado por integrantes de su Gabinete y autoridades eclesiásticas, en el inicio formal de una visita que se extenderá hasta el miércoles y que tendrá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Desde allí, León XIV se trasladará a la Casa Rosada y está previsto que llegue a las 17:20 a la explanada, donde lo estará esperando el jefe de Estado argentino para el ingreso principal de la sede de Gobierno.
Posteriormente, ambos caminarán juntos hasta el Salón Blanco, en el primer piso de Balcarce 50, donde se realizará el saludo protocolar y se tomarán la fotografía oficial de la visita.
Luego, los dos pasarán a un salón contiguo, donde estará presente el Gabinete completo para saludar al Santo Padre. Será el primer encuentro entre León XIV y los principales funcionarios de la administración libertaria, en una ceremonia breve antes de que comience la audiencia privada entre el Pontífice y el Presidente.
Milei y el Papa se trasladarán después al despacho presidencial, donde mantendrán una reunión bilateral de aproximadamente 30 minutos. El encuentro será el momento de mayor reserva de toda la agenda del domingo y se realizará sin presencia de ministros ni representantes de otros sectores políticos.
Una vez concluida la audiencia, León XIV partirá hacia el Palacio Libertad, donde tendrá lugar uno de los actos institucionales centrales de su visita. Unos minutos más tarde, el mandatario nacional y los integrantes del Gabinete se trasladarán al mismo lugar para participar de la actividad.
Allí, el Presidente y el Papa brindarán discursos ante un auditorio integrado por representantes de los tres poderes del Estado. Estarán invitados la vicepresidenta Victoria Villarruel, todos los diputados y senadores nacionales, los gobernadores y los embajadores acreditados en la Argentina, además de representantes de la sociedad civil y autoridades religiosas.
El lunes, a las 11:30, Milei volverá a encontrarse con León XIV en el Monumento de los Españoles, en Palermo, donde el Papa celebrará una misa multitudinaria. El Vaticano considera que será la principal de las tres celebraciones religiosas que encabezará durante su viaje al país.
Las otras dos misas se realizarán fuera de Buenos Aires: una será el martes en Córdoba y la otra el miércoles en Luján. El Presidente no tiene previsto acompañar al Santo Padre en esas actividades, que forman parte de la agenda específica del Vaticano y que incluirán además encuentros con distintos sectores de la Iglesia y visitas a instituciones sociales.
El martes no habrá contactos entre Milei y León XIV, ya que el Pontífice viajará a Córdoba para presidir la segunda misa de su visita. La jornada estará marcada por actividades pastorales y por reuniones que la Iglesia organiza de manera independiente de la agenda oficial del Gobierno nacional.
El último encuentro entre el Presidente y el Papa será el miércoles a las 14:00, cuando Milei se traslade al Aeropuerto Internacional de Ezeiza para despedirlo. León XIV abordará desde allí un vuelo rumbo a Perú, el último destino de su gira latinoamericana.
La agenda fue diseñada para que Milei tenga una presencia institucional fuerte en los momentos centrales de la visita, pero sin intervenir en las actividades pastorales y sociales que el Pontífice desarrollará por fuera de la Casa Rosada, como las recorridas por el Cottolengo de Claypole o la cárcel de Devoto, las charlas en la UCA y los encuentros interreligiosos.