Halloween llegó otra vez a las librerías con una cosecha de novelas que no buscan el sobresalto fácil, sino la permanencia incómoda de lo perverso. El terror contemporáneo dejó de depender únicamente del fantasma que aparece en la oscuridad o la criatura que acecha desde las sombras: ahora se filtra en los vínculos familiares, en las citas que se organizan desde una aplicación, en los clubes de lectura de barrio y en las casas que guardan memoria propia. Esa mutación del género hacia lo cotidiano es, quizás, lo que explica su vigencia constante en las mesas de novedades.
La selección de este año confirma una tendencia que viene consolidándose en el mercado editorial: la hibridación entre el terror y otros géneros populares, como el thriller, la autoficción o la fantasía juvenil. Autores surcoreanos, australianos y estadounidenses conviven con voces emergentes de Buenos Aires, en un catálogo que recorre desde la fábula siniestra hasta la sátira social, pasando por el gótico adolescente y la sátira sexual.
El resultado es un panorama donde el morbo funciona como motor narrativo y lo sombrío se instala sin pedir permiso, sin que eso implique renunciar a la profundidad temática: el patriarcado, el duelo, la obsesión y la fama aparecen una y otra vez como el verdadero monstruo detrás del monstruo.
Siete títulos, publicados en distintos idiomas y tradiciones, comparten esa pulsión por mirar de frente lo que la cotidianidad prefiere no nombrar. Casas que recuerdan, criaturas que se alimentan de la fama, brujas urbanas y vampiros que seducen antes de destruir conforman un recorrido ideal para quienes buscan algo más que el susto de ocasión: una literatura que incomoda porque reconoce, en el espanto, una forma legítima de leer el mundo.
Melissa Albert es la autora de A solas con madre, una novela que Stephen King calificó como "un libro extraordinario, de esos que no puedes soltar, lleno de misterio", y que el propio escritor comparó con lo mejor de Ray Bradbury. La historia sigue a Guinevere Sharpe, convertida junto a su hermano Ennis en personaje de los libros infantiles de su madre, la exitosa escritora Edith Sharpe, hasta que un incendio deja la saga familiar inconclusa y a ambos hermanos como únicos sobrevivientes.
Años después, cuando Guinevere vive de promocionar unas memorias sobre su infancia mítica, su hermano anuncia una instalación artística titulada simplemente "Madre", un gesto que resquebraja la máscara que ella sostuvo durante dos décadas. La novela indaga en la distancia entre el idilio que imaginan los lectores y la oscuridad real detrás del mundo de fantasía que Edith construyó, con el incendio como pregunta que atraviesa toda la trama.
La escritora surcoreana Bora Chung, nacida en Seúl en 1976, reúne en Conejo maldito diez relatos donde lo sobrenatural irrumpe en el espacio doméstico más cotidiano: una lámpara con forma de conejo que arrastra la desgracia a quien la posee, una criatura que emerge del inodoro, píldoras anticonceptivas que embarazan. La colección, finalista del Premio Internacional Booker 2022, combina el realismo mágico con el terror y la ciencia ficción.
Chung, doctora en literatura eslava por la Universidad de Indiana y traductora del ruso y el polaco, utiliza elementos fantásticos y leyendas tradicionales coreanas para desgranar los efectos del patriarcado y el capitalismo sobre las mujeres. El resultado funciona como una serie de fábulas siniestras que deslizan una enseñanza cruel sobre la naturaleza humana.
Mel Knarik debuta en la ficción con Fauna, una novela que nace del podcast Club de Brujas y sigue a Ana, una mujer que embruja a su jefa por impulso y debe lidiar con las consecuencias cuando esta muere esa misma noche. Perseguida por un espíritu que insiste en desenterrar los horrores de su pasado, Ana acepta el trabajo de limpiar casas tomadas por fuerzas desconocidas bajo la tutela de la mítica Aurelia.
El relato la lleva hasta la casona de Milton Siracusse, un escritor en el ocaso de su vida, aislado y ahogado en recuerdos que espantan. Knarik, lectora de Tarot y heredera de una tradición de cartomantes y astrólogas armenias, construye una historia de duelo, horror y brujería urbana ambientada en el barrio porteño de Belgrano.
Grady Hendrix, ganador del premio Bram Stoker por su ensayo Paperbacks from Hell, firma Guía del club de lectura para matar vampiros, la historia de Patricia, atacada por una anciana vecina en una tarde cualquiera tras la reunión de su club de lectura. El episodio la lleva a conocer a James Harris, el atractivo sobrino de la mujer, mientras al otro lado de la ciudad comienzan a desaparecer niños sin que la policía preste atención.
La novela mezcla el thriller con la metaliteratura y convierte una relación de buena vecindad en algo siniestro, a medida que Patricia descubre que James no es la réplica en carne y hueso de un galán de cine sino un monstruo de otra especie. Hendrix, también nominado al premio Shirley Jackson, construye el relato como una disputa doméstica que escala hacia la sangre.
La escritora australiana C. G. Drews, nominada al CILIP Carnegie Medal en 2020, es autora de No dejes entrar al bosque, ambientada en la Academia Wickwood y centrada en el vínculo entre Andrew Perrault y Thomas Rye, un compañero cuyas manos siempre están manchadas de tinta por las ilustraciones macabras que dibuja para las historias de Andrew. Cuando los padres de Thomas desaparecen y aparece sangre en su manga, Andrew decide seguirlo hasta el bosque.
Allí descubre a su amigo peleando contra un monstruo de pesadilla, una criatura dibujada por el propio Thomas que ahora mata a quienes ambos quieren. La obsesión mutua entre los dos protagonistas crece al mismo ritmo que los monstruos, hasta que Andrew sospecha que la única forma de detener la masacre es destruir a su creador.
Chelsea G. Summers, autora de Un hambre insaciable y exprofesora de literatura inglesa del siglo XVIII, publica Una velada exquisita, centrada en Shad, un agente inmobiliario que se considera un depredador del ecosistema de las citas online. Una noche acude a un departamento de Brooklyn convencido de vivir la cita definitiva junto a la enigmática Callista y sus amigas.
Lo que Shad interpreta como un juego erótico resulta ser, en realidad, un ritual de una fe tan antigua como el vino, donde la seducción funciona como preludio de un sacrificio. Summers escribió el relato, según describió, como un exorcismo tras un desengaño amoroso, y funde mitos clásicos con la rabia colectiva que atraviesa la cultura pop actual.
La escritora argentina Daniela Anselmo, nacida en 1993 en la Ciudad de Buenos Aires y graduada en Artes de la Escritura por la Universidad Nacional de las Artes, firma La casa abandonada, la historia de dos niñas que buscan a su hermana menor perdida en una vivienda detrás de un lago. Allí el tiempo comienza a torcerse y los límites entre la memoria, el cuerpo y la locura se desdibujan.
Anselmo, autora también de La sangre que heredamos (2024, Editorial El Ateneo), construye un terror íntimo y sensorial donde el pasado nunca termina de quedar atrás. La novela retoma la premisa de que algunas casas no esperan ser habitadas, sino que recuerdan, observan y aguardan el momento de actuar.