El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizó mejoras en las tres reservas ecológicas y el Jardín Botánico Carlos Thays para fortalecer el turismo de naturaleza dentro del distrito. Las obras incluyen infraestructura para visitantes, señalética bilingüe, espacios de interpretación, recorridos guiados y autoguiados, con una oferta que combina humedales, bosques, lagos y jardines con circuitos culturales, gastronómicos y urbanos.
La iniciativa apunta a captar parte del flujo turístico que recibe la capital argentina, que supera los 9 millones de visitantes anuales. De ese total, cerca de 2,7 millones provienen del exterior, mientras que durante el primer semestre de 2026 arribaron 1,6 millones de turistas extranjeros, un 19% más que en el mismo período de 2025.
Las intervenciones se concentran en la Reserva Ecológica Costanera Sur, el Jardín Botánico Carlos Thays, la Reserva Ecológica Ciudad Universitaria Costanera Norte y la Reserva Ecológica Lago Lugano. Los cuatro espacios permiten recorrer ambientes naturales sin salir de Buenos Aires y ofrecen opciones para caminatas, ciclismo, observación de fauna y fotografía.
La estrategia porteña busca que las áreas de conservación se incorporen a itinerarios que también incluyen museos, paseos históricos y restaurantes. Una visita a Costanera Sur, por ejemplo, puede continuar con un almuerzo en Puerto Madero, mientras que el Botánico se integra a los circuitos de Palermo, entre cafés, propuestas gastronómicas y actividades culturales.
La Reserva Ecológica Costanera Sur, ubicada cerca del casco histórico y de Puerto Madero, concentra 350 hectáreas de bosques, pastizales, lagunas, bañados y zonas costeras. Sus senderos permiten avanzar a pie o en bicicleta junto al Río de la Plata, en un paisaje donde la vegetación y la fauna silvestre desplazan a los edificios como referencia visual.
El lugar cuenta con más de 300 especies de aves registradas, una cantidad equivalente a cerca del 30% de la avifauna total de la Argentina. Esa diversidad convirtió al predio en un área reconocida internacionalmente para la conservación de aves y atrae a observadores, fotógrafos y personas que se acercan por primera vez a esa actividad.
La reserva figura en rankings internacionales como la novena mejor zona del mundo para observar aves, por encima del Parque Nacional Kruger. El recorrido no exige conocimientos especializados: las lagunas, los árboles y los sectores de humedal ofrecen puntos para detenerse y reconocer especies.
El espacio se formó sobre terrenos ganados al Río de la Plata que luego fueron colonizados por la naturaleza. El Gobierno porteño proyecta sumar 14 hectáreas al sector abierto al público mediante tareas de restauración ambiental, nuevos circuitos conectados con los Caminos de los Sauces y de los Plumerillos, áreas de descanso y cartelería interpretativa.
La ampliación de Costanera Sur incluirá dos miradores: uno orientado hacia el paisaje ribereño y otro elevado sobre el terreno, desde el cual se podrá observar la reserva con la Ciudad de fondo. Los accesos se encuentran en la avenida Doctor Tristán Achával Rodríguez 1550 y en la avenida Intendente Hernán Giralt 40.
El Jardín Botánico Carlos Thays, en Palermo, reúne siete hectáreas y cerca de 1.500 especies vegetales. Sus colecciones incluyen flora argentina y ejemplares originarios de Asia, África, Oceanía, Europa y América, organizados en un recorrido que permite conocer la variedad del mundo vegetal.
Árboles centenarios, diseños paisajísticos, esculturas, arquitectura e invernáculos forman parte del paseo. Estos últimos resguardan especies que requieren condiciones ambientales específicas, mientras que las colecciones vivas permiten identificar formas, texturas y características de distintas plantas.
Inaugurado a fines del siglo XIX y declarado Monumento Histórico Nacional, el jardín conserva parte de la historia del paisaje porteño. Su ubicación, rodeada de avenidas y comercios, permite sumar la visita a un recorrido por los museos, cafés y restaurantes de Palermo; los ingresos están en la avenida Santa Fe 3951 y en la intersección de la avenida General Las Heras y República Árabe Siria.
La Reserva Ecológica Ciudad Universitaria Costanera Norte ocupa 23 hectáreas entre Ciudad Universitaria y el Río de la Plata. El área puede recorrerse a pie o en bicicleta entre pastizales, humedales y sectores boscosos, con el río como elemento central del paisaje.
Ceibos, sauces criollos, alisos de río, talas y espinillos integran comunidades vegetales características del Delta del Paraná y de la ribera platense. La transición entre bosque, zonas húmedas y costa permite observar cómo cambian los ambientes en un tramo reducido de la ciudad.
En Costanera Norte se registraron más de 240 especies de aves, además de insectos, reptiles y mamíferos. Los visitantes pueden acceder por la calle Intendente Güiraldes 2160, detrás de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, o por el puente situado detrás del Pabellón III de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo.
En el sur porteño, la Reserva Ecológica Lago Lugano amplía el circuito de áreas naturales fuera de los recorridos turísticos habituales. El predio posee cerca de 30 hectáreas, con un lago de aproximadamente 20 hectáreas que organiza un entorno de humedales, juncales, vegetación nativa y fauna silvestre.
Los senderos y miradores permiten observar aves, peces, plantas acuáticas y otras especies que habitan las costas, los totorales y los juncales. El lugar dispone de visitas guiadas y autoguiadas, un vivero de plantas nativas y propuestas de educación ambiental vinculadas con la recuperación de ambientes para la biodiversidad.
Desde la reserva también se observa la Torre Espacial del Parque de la Ciudad, que alcanza los 208 metros de altura. Los accesos están ubicados en la avenida 27 de Febrero, a la altura del Puente Olímpico, y en la avenida Escalada 4950.
Las mejoras previstas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires incluyen recorridos más accesibles, contenidos en dos idiomas y espacios para interpretar las características de cada ambiente. La propuesta busca que quienes visiten las reservas y el jardín puedan orientarse, conocer las especies y comprender el valor ambiental de los sitios.