En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener relevancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre será benéfico en todos los ámbitos.
En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que se poseen; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.
Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien escrito habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.
Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.
En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, mediante la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite a través de su página web y de manera constante diversos tips para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.
Con motivo de las protestas que se están llevando a cabo en Francia, se proponen las siguientes claves de redacción lingüísticas.
De acuerdo con la Ortografía de la lengua española , los sustantivos que designan formas de Estado o de gobierno, como república , son nombres comunes, por lo que, en sus usos genéricos, se escriben con minúscula . No obstante, si República Francesa se emplea como denominación oficial del país, la mayúscula es adecuada.
Al periodo de la historia de Francia con el actual régimen político se le conoce como V República o Quinta República , expresiones que se escriben con mayúsculas iniciales : "La disolución de la Asamblea Nacional es un mecanismo previsto por la Constitución de la V República". No se recomienda 5.ª República , con el ordinal en cifras arábigas.
La palabra ayuntamiento se escribe con mayúscula inicial cuando alude a un organismo determinado ("El Ayuntamiento de París denuncia la violencia"). Sin embargo, en referencia al edificio que alberga una corporación ("Unas 7000 personas marchan hacia el ayuntamiento") o en usos genéricos ("Otros ayuntamientos se quejan de la falta de medios policiales") se escribe con minúscula . En el caso de Ayuntamiento de Limoges , es posible escribir ayuntamiento con mayúscula si se considera que es un edificio singular de carácter monumental, de acuerdo con la ortografía académica.
Los sustantivos genéricos calle , plaza , avenida , etc. , que acompañan a los nombres propios de espacios urbanos, se escriben con minúscula inicial : "Los manifestantes se acercan a la plaza de la República" y no "… a la Plaza de la República". Por otro lado, es adecuado utilizar números romanos y arábigos para los distritos de París, con el término genérico distrito en minúscula.
La expresión estado de emergencia , que el diccionario académico define como 's ituación oficialmente declarada de grave peligro por conflictos sociales , catástrofes naturales u otras razones', se escribe enteramente con minúsculas .
El artículo que precede al nombre de la sede de la Presidencia de la República Francesa se escribe con inicial minúscula: el Elíseo .
El símbolo del porcentaje ( % ) se escribe separado por un espacio de la cifra a la que acompaña : "Enfrenta una deuda pública cercana al 119 % del PIB", no "… al 119% del PIB".
En cifras de más de cuatro dígitos , se recomienda utilizar un espacio de separación cada tres cifras (contando desde la derecha) y no el punto ni la coma . En las de cuatro, es válido omitirlo: "Las protestas dejan ya 2000 detenidos", pero "Más de 500 000 manifestantes".
Los nombres de cargos , sean del rango que sean, se escriben con minúscula , según la Ortografía de la lengua española : presidente , primer ministro, ministro del Interior…
Cuando se menciona a los chalecos amarillos , que se han sumado a las protestas, lo indicado son las minúsculas en todos sus términos . No es necesario, pero pueden utilizarse comillas: "Dos generaciones, una misma fractura: de los "chalecos amarillos" a los estudiantes".
Los lemas llevan solo mayúscula inicial en la primera palabra (y en los nombres propios, si contienen alguno) y, dentro de un texto, se delimitan entre comillas : "El lema "Amarillos y jóvenes, nuestras luchas se encuentran"".
Tanto el sustantivo macronismo , empleado para designar el sistema político o de gobierno del presidente francés Emmanuel Macron, como el adjetivo macronista , que se utiliza para sus partidarios, están bien formados a partir de su nombre propio, por lo que no requieren comillas ni cursivas .
Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.
Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es "velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad".
Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.
Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.
Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.
Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.
La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.