El Gobierno de Ecuador anunció que impondrá un nuevo toque de queda en cinco provincias del país entre el 1 y el 10 de noviembre de 2026, como parte de una operación de seguridad destinada a combatir a las organizaciones criminales que operan en el territorio nacional. La medida coincidirá con el feriado por el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca, uno de los períodos de mayor movilidad turística y comercial del año.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó este jueves 15 de octubre que las restricciones se aplicarán en Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas, todas ubicadas en la región Costa. Según la información de Primicias, el funcionario precisó que la provincia de Santa Elena no estará incluida en el dispositivo, mientras que Esmeraldas se incorporará a las jurisdicciones sometidas a restricciones de circulación.
El anuncio había sido anticipado el miércoles por el presidente Daniel Noboa, quien adelantó la ejecución de nuevas operaciones especiales durante los primeros diez días de noviembre. Sin embargo, hasta la mañana del jueves no se había publicado el decreto ejecutivo que establecerá las condiciones jurídicas de la medida, ni se habían comunicado los horarios durante los cuales estará prohibida la circulación.
De acuerdo con las declaraciones de Reimberg recogidas por El Universo, la decisión responde a una planificación conjunta de la Policía Nacional y las instituciones que integran el denominado Bloque de Seguridad. El ministro sostuvo que las operaciones tendrán objetivos previamente identificados y que limitar la movilidad nocturna permitirá disminuir la exposición de la población civil durante las intervenciones contra grupos delictivos.
La nueva restricción se produce después del toque de queda aplicado entre el 17 y el 30 de septiembre en Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro. Durante ese período, la circulación estuvo restringida entre la medianoche y las cinco de la mañana. Las autoridades todavía no han confirmado si ese esquema se repetirá en noviembre.
Según la información difundida por Vistazo, Noboa defendió los resultados de las operaciones anteriores y aseguró que determinados indicadores delictivos habían disminuido. El mandatario mencionó una reducción del 40% en los delitos y presentó cifras semanales de homicidios que pasaron de 146 a 127, posteriormente a 122 y finalmente a 111 casos. Estas estadísticas corresponden a declaraciones gubernamentales y no permiten establecer, por sí solas, cuánto de esa variación puede atribuirse específicamente al toque de queda.
El presidente también vinculó las intervenciones de seguridad con capturas de integrantes de organizaciones relacionadas con el Cartel Jalisco Nueva Generación, el Cartel de Sinaloa y estructuras criminales de origen albanés. Las autoridades ecuatorianas mantienen operaciones contra redes dedicadas al narcotráfico, la extorsión y otras actividades ilícitas, particularmente en territorios utilizados como corredores para el transporte y la salida de drogas hacia mercados internacionales.
La aplicación de la medida durante el feriado introduce un componente adicional para la actividad económica. Entre el 31 de octubre y el 3 de noviembre se prevé una elevada circulación de viajeros hacia destinos costeros, por lo que las restricciones podrían incidir en los desplazamientos interprovinciales, el transporte y los establecimientos que funcionan durante la noche. El alcance de esas afectaciones dependerá de los horarios y excepciones que finalmente establezca el Ejecutivo.
La Constitución ecuatoriana permite limitar la libertad de tránsito durante un estado de excepción, siempre que existan fundamentos legales y se respeten los principios de necesidad, proporcionalidad y temporalidad. La Corte Constitucional ha establecido, en pronunciamientos anteriores, que estas restricciones deben contemplar garantías para la atención de emergencias y la continuidad de servicios esenciales.
Por ahora, el Gobierno no ha divulgado el detalle de los operativos previstos ni las disposiciones específicas para trabajadores, viajeros y servicios indispensables. La publicación del decreto será determinante para conocer cómo se ejecutará el nuevo toque de queda en las cinco provincias seleccionadas.