Las dos marchas por la educación convocadas en París este martes dieron inicio con miles de participantes y está previsto que sus recorridos converjan antes de concluir cerca de Matignon (la sede del Gobierno) y del Ministerio de Educación.
En la que es la quinta jornada de huelga y de grandes manifestaciones convocadas por los sindicatos de estudiantes y docentes, el llamamiento a marchar era doble en la capital francesa, con una cabecera que partió desde la plaza de Italia y otra desde la plaza del Ayuntamiento.
Ambas manifestaciones está previsto que converjan en la zona de la estación de Port-Royal antes de finalizar en las proximidades de los Inválidos, en pleno centro de París y en las proximidades de numerosos organismos ministeriales, y cerca también de la Asamblea Nacional, donde por la tarde comienza el debate en el hemiciclo de los presupuestos para 2027.
La convocatoria incluye una manifestación en París y concentraciones en otras ciudades francesas. Las protestas comenzaron por las deficiencias del sistema educativo, entre ellas la falta de docentes, el deterioro de los edificios escolares y la sobrecarga de los horarios de clase. Los estudiantes también denunciaron la respuesta de las fuerzas de seguridad durante las movilizaciones.
Las autoridades esperaban que el movimiento comenzara a perder fuerza antes de las vacaciones escolares de mitad de trimestre. Sin embargo, aunque el número de establecimientos cerrados por las protestas disminuyó, el Gobierno advirtió sobre el aumento de los episodios violentos.
Los estudiantes de liceo regresaron este martes a las calles de Francia, con el inesperado apoyo de la activista sueca Greta Thunberg, al estimar que sólo recibieron "migajas" del gobierno en respuesta a sus reclamos de mejores condiciones.
El Ministerio de Educación informó que el lunes solo 130 de los 3.700 liceos del país permanecían cerrados. No obstante, advirtió que, aunque "el número de cierres de escuelas está disminuyendo, la violencia se intensifica".
El mismo organismo informó que ocho integrantes del personal docente resultaron heridos el lunes en incidentes relacionados con las protestas, principalmente en la región de París y en las ciudades de Burdeos y Lyon. El balance no incluyó un tiroteo ocurrido cerca de Marsella, que las autoridades policiales investigaban como un caso separado.
En ese episodio, un director de una escuela secundaria y un profesor recibieron disparos de un rifle de caza y sufrieron heridas. La Policía detuvo el lunes a un adolescente de 14 años en las inmediaciones de Marsella.
Las autoridades también informaron que dos trabajadores escolares resultaron heridos en Reims por fuegos artificiales disparados a través de un tubo. Otro empleado de una escuela sufrió lesiones en un suburbio de París y un policía resultó herido frente a un establecimiento educativo en Marsella.
Aunque la mayoría de las manifestaciones transcurrió de forma pacífica, los estudiantes afirmaron que mantendrán las movilizaciones hasta que el Gobierno atienda sus reclamos. Entre sus principales demandas figuran la cobertura de las ausencias de profesores, la reparación de edificios deteriorados y la revisión de los horarios escolares, que consideran excesivamente cargados.
"Los estudiantes no son suficientemente escuchados, ni sus propuestas ante las autoridades y los funcionarios electos", afirmó Leo, un estudiante de diseño gráfico de 19 años en París. El joven también sostuvo que los manifestantes, muchos de ellos menores de edad, estaban "perturbados por un nivel de represión nunca antes visto en un movimiento estudiantil".
Las denuncias por el uso de la fuerza policial constituyen uno de los principales focos de tensión en las protestas. Un estudiante perdió una mano por el impacto de una granada aturdidora policial durante las primeras jornadas de movilización. Otro perdió varios dientes tras recibir en el rostro, a corta distancia, el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno. Un tercer manifestante perdió un ojo.
Organizaciones de derechos humanos y estudiantes acusaron a la Policía de utilizar la fuerza de manera desproporcionada. Las autoridades, por su parte, también informaron de lesiones entre agentes y docentes durante los enfrentamientos.
El Ministerio de Justicia indicó que más de 6.800 personas, en su mayoría menores de edad, pasaron por dependencias policiales a lo largo de las protestas. Además, la Policía abrió 24 investigaciones internas por denuncias de brutalidad contra los manifestantes.
El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió moderación y sostuvo que las demandas de los estudiantes requieren tiempo para encontrar una respuesta. "Son cuestiones que merecen tiempo, consultas, diálogo y respeto", afirmó el lunes ante la prensa.
Después de las manifestaciones nacionales de la semana pasada, el Gobierno anunció el despliegue de unos 3.000 profesores sustitutos en los días siguientes para cubrir las ausencias de personal en los 114 liceos más afectados por la crisis. Una portavoz del Ejecutivo confirmó el lunes que las asignaciones ya habían comenzado.
Sin embargo, el sindicato nacional de estudiantes rechazó la medida por considerarla insuficiente y la calificó de "migajas". La organización reclamó un aumento de 10.000 millones de euros en los recursos destinados a los liceos.
Las movilizaciones de este martes precederán a una nueva jornada de protestas prevista para el sábado, con una convocatoria más amplia contra el aumento del costo de vida. Naila, una estudiante de 17 años de Rennes que anunció su participación en la marcha, expresó su deseo de que ambas convocatorias confluyan.
La extensión de las protestas también generó preocupación entre padres y estudiantes por la pérdida de clases. Algunos temen que los alumnos se conviertan en instrumentos de los partidos de la oposición y reclamaron el levantamiento de los bloqueos que impiden el acceso a determinados establecimientos.
"Los bloqueos son, por su propia naturaleza, antidemocráticos", afirmó una madre identificada con el seudónimo de Gladys.
Clara Juillet, una estudiante universitaria de la ciudad de Tours que no pudo asistir a clases durante una semana debido a las protestas, también cuestionó las interrupciones. "Es vergonzoso bloquear a los estudiantes que realmente quieren estudiar mediante un movimiento del que no forman parte", sostuvo.