Las fuerzas gubernamentales yemeníes avanzaron el sábado contra los hutíes en torno al estrecho de Bab al-Mandab, pero todavía no controlan esa vía marítima, según fuentes militares citadas por AFP. La operación busca recuperar territorios tomados por el grupo rebelde respaldado por el régimen de Irán.
Los combates en el oeste de Yemen dejaron al menos 63 personas muertas en las últimas 24 horas: 35 integrantes de las fuerzas gubernamentales y 28 hutíes, de acuerdo con fuentes militares de ambos bandos citadas por la agencia.
La ofensiva del gobierno comenzó después de que los hutíes tomaran toda la costa occidental del país en un avance rápido. El gobierno respaldado por Arabia Saudita anunció la semana pasada una contraofensiva para recuperar las zonas bajo control del grupo, tras cuatro años de relativa calma en la guerra civil, que se reactivó en julio.
Los hutíes confirmaron los ataques en la zona del estrecho, aunque aseguraron que repelieron a las fuerzas gubernamentales. Hizam al-Asad, miembro de su buró político, dijo: "Las fuerzas dirigidas por Arabia Saudita intentaron avanzar desde la zona de Ras al-Ara, en la gobernación de Lahj, hacia el área sur de Bab al-Mandab. Sin embargo, nuestras fuerzas las repelieron fuera de la zona de Bab al-Mandab, causaron grandes pérdidas de personal y equipo y obligaron a los supervivientes a retirarse".
Al-Asad afirmó que los hutíes conservaban el control del estrecho, de la isla de Mayun y de otras áreas de la costa occidental. Fuentes militares del gobierno también dijeron que Mayun, ubicada en el centro de la vía marítima, seguía en manos del grupo insurgente.
Una fuente militar confirmó el viernes que la operación contaba con apoyo aéreo de Arabia Saudita. La coalición encabezada por Riad anunció el sábado que había destruido más de 130 objetivos hutíes en una operación de gran escala.
Los hutíes también atacaron objetivos dentro de Arabia Saudita con drones y misiles, incluidos centros de transporte, instalaciones petroleras y otros sitios civiles. Su canal Al-Masirah informó de cuatro ataques saudíes contra el aeropuerto internacional de Saná, después de señalar que una ofensiva previa había dejado dos muertos; Riad dijo que un ataque contra ese aeropuerto había causado tres fallecidos.
Por su parte, Pakistán reforzó su presencia militar en Arabia Saudita con el envío de cientos de soldados adicionales, según fuentes de seguridad citadas por EFE. El movimiento ocurrió tras la activación inmediata del pacto de defensa conjunta acordado el lunes por Arabia Saudita, Turquía y Pakistán.
Un funcionario de seguridad paquistaní, que pidió mantener el anonimato, describió el alcance del despliegue: "Pakistán tiene tropas desplegadas desde hace décadas en Arabia Saudita para entrenamiento y logística, pero ahora se enviaron cientos de efectivos adicionales al Reino bajo el Acuerdo de Defensa de La Meca".
La fuente señaló que las Fuerzas Armadas de Pakistán preparaban el envío de más militares, aunque no precisó cuántos ya habían llegado ni en qué bases se encontraban. Antes de la firma del acuerdo, fuentes de seguridad habían indicado que Pakistán mantenía más de 10 mil soldados estacionados en territorio saudita.
El Ministerio de Información paquistaní negó versiones sobre el uso de aeronaves del país contra los hutíes. "Los detalles de cualquier empleo así, si fuera necesario, serán facilitados por las autoridades correspondientes", declaró la cartera.
La reanudación de la guerra desplazó a más de 200.000 personas desde julio, según datos de la ONU.