(Desde Washington, Estados Unidos) A 93 días de terminar su mandato como secretario General de la ONU, Antonio Guterres todavía no tiene sucesor como consecuencia de la falta de acuerdo político entre Estados Unidos y China.
El Consejo de Seguridad hoy votó nuevamente para designar al próximo secretario General de las Naciones Unidas, pero no hubo definición por los vetos cruzados de sus miembros permanentes.
Como sucedió en la votación anterior, Rebeca Grynspan venció a sus contendientes con 10 votos a favor, 3 en contra y dos abstenciones.
Su competidora mas cercana, Carolyn Rodrigues-Birkett, obtuvo 8 votos a favor, 6 en contra y una abstención.
A su turno, Rafael Grossi logró 8 votos a favor, 7 en contra y sin abstenciones.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad tienen derecho a veto: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido, que son los miembros fundadores de la ONU y fijaron las normas de juego.
La cumbre de Donald Trump y Xi Jinping en Washington no resolvió la designación del próximo secretario General, y eso volvió a trabar la votación que se hizo hoy en el Consejo de Seguridad.
Trump apoya a Grossi, que lidera el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), mientras que Xi se inclinaría por Grynspan o Rodrigues-Birkett.
Grynspan está a cargo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), y Rodrigues-Birkett es la actual embajadora de Guyana en la ONU.
Para lograr la Secretaría General de la ONU, se necesitan 9 votos y que no haya veto de los miembros permanentes.
Grynspan obtuvo 10 votos a favor, 3 en contra y dos abstenciones. Eso significa que en los 3 en contra -Discouraged, en la jerga diplomática-, al menos hay un veto.
Ese veto, por ahora, se mantiene en secreto. Pero en New York y Washington aseguraron a Infobae que Trump no permitirá que Xi "corone" en las Naciones Unidas.
Entonces, ese veto es de Estados Unidos.
Carolyn Rodrigues-Birkett, obtuvo 8 votos a favor, 6 en contra y una abstención. El mismo resultado que la votación anterior, un indicio que permite asegurar que su candidatura está empantanada.
Rodrigues-Birkett siempre se mostró cercana a Fidel Castro, lo llamo "visionario", una opinión política que justifica los vetos de Estados Unidos, Francia y Reino Unido.
La candidata de Guyana tocó techo, y es una utopía asumir que no tendrá los vetos del bloque occidental del Consejo de Seguridad.
Rafael Grossi es un caso particular. Tiene el apoyo explícito de Estados Unidos y excelente relación con China y Rusia, que juegan juntos al momento de designar al sucesor de Guterres.
Y esta votación fue mejor para Grossi que la anterior:
El 18 de septiembre, el candidato presentado por Argentina obtuvo 5 a favor, 8 en contra y 2 abstenciones.
Y once días más tarde, sus números mejoraron: 8 votos a favor, 7 en contra y sin abstenciones.
La clave para Rossi es la capacidad de negociación de Trump, si finalmente mantiene su apoyo pese a las presiones de China y el Reino Unido.
Si Beijing acepta que Estados Unidos imponga su candidato natural, Moscú se plegará y los vetos contra Grossi se achicarán de manera geométrica.
Y superada esa instancia, la Casa Blanca tiene que convencer al Reino Unido que Grossi -pese a su nacionalidad argentina- no inclinará a la ONU en favor del reclamo histórico y legítimo que ese país tiene respecto a las Islas Malvinas.
Grossi es una diplomático de carrera y nunca pondría en una situación de inestabilidad institucional a las Naciones Unidas, pero Londres y su historia diplomática tienen otra perspectiva acerca de la moral en las relaciones internacionales.
Si Trump no convence al premier británico Andy Burnham, es game over para Grossi.
Los otros candidatos obtuvieron los siguientes votos:
-Olara Otunnu 5 a favor, 8 en contra y 2 abstenciones.
-Macky Sall 5 a favor, 9 en contra y 1 abstención.
-Maria Fernanda Espinosa 3 a favor, 10 en contra y 2 abstenciones
-Ivonne A-Baki 1 a favor, 11 en contra y 3 abstenciones.
En estas cuatro rondas de votaciones, los miembros permanentes y no permanentes votaron con el mismo color de la boleta, que sirve para no identificar los vetos.
A partir de la próxima votación, Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá, Somalia, Bahrein, Colombia, Letonia, Liberia y República Democrática del Congo, que son miembros no permanentes, votarían con una boleta blanca.
Mientras que Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido, que son miembros permanentes, lo harían con una roja o azul.
De esta manera quedaría probado que Grynspan, Rodrigues-Birkett y Grossi fueron vetados, pero sin tener la certeza del origen de su veto.
El voto es anónimo, pero el color permite saber si los votos en contra son rechazos de miembros no permanentes, o vetos de miembros permanentes.
La quinta ronda de votación sería antes que concluya octubre.