La suba de tasas en EEUU complica al Gobierno. Según los analistas, el aumento de los costos de financiamiento por el contexto internacional puso en duda el programa financiero que presentó el ministro de Economía, Luis Caputo. El impacto ya se sintió este año, el equipo económico frenó las colocaciones locales del Bonar 2029 (AO29), pero se concentra sobre todo en 2027, cuando el plan contempló conseguir USD 5.000 millones en el mercado de capitales local. Ahora la pregunta que se generó entre los especialistas es cómo se compensarán esas fuentes de financiamiento.
Un reciente informe de la consultora 1816 consideró que las condiciones actuales redujeron la posibilidad de una colocación de deuda en el exterior antes de las elecciones presidenciales de 2027. Para la firma, esa opción parecía más accesible en julio, cuando el Global 35 operaba debajo de una tasa de 8,75%. El cambio en los rendimientos de los bonos argentinos modificó ese escenario.
Pero el problema no se limita a una eventual salida al mercado externo. En la plaza local, los Bonares tampoco mostraron una mejora frente a los títulos emitidos bajo ley de Nueva York. Esa situación restringe la posibilidad de buscar financiamiento doméstico en moneda extranjera. El Bonar 2029, identificado como AO29, cerró con un rendimiento de 11,8% contra dólar MEP, según los datos citados por 1816. Medido contra dólar cable, el retorno ascendió a 13,4%. Esas tasas elevaron el costo de una emisión local en dólares para el Tesoro.
A principios de año, el Gobierno emitió USD 2.000 millones con el Bonar 2027 (AO27) y otros USD 2.000 millones con el Bonar 2028 (AO28). Sin embargo, las licitaciones más recientes no incluyeron nuevas colocaciones de AO29. Para los analistas, esa decisión del equipo económico respondió a la intención de evitar la validación de tasas elevadas.
El programa financiero que presentó el ministro de Economía, Luis Caputo, a principios de julio contempló para 2027 una emisión de USD 5.000 millones de Bonares. Esos instrumentos debían aportar una parte de los recursos necesarios para cubrir compromisos que ascienden a USD 24.900 millones en el año electoral.
Entre las fuentes de financiamiento también se identificaba USD 3.700 millones del saldo que tendría el Tesoro por el programa financiero de este año. Y que el fisco compre USD 4.900 millones al Banco Central de la República Argentina (BCRA). La consultora 1816 indicó que ese supuesto ya ejercía presión sobre las reservas internacionales. Pero que se volverá más exigente si el mercado no permite emitir los USD 5.000 millones previstos o si el Tesoro decide no aceptar los rendimientos actuales.
A esos dos componentes se suman los vencimientos de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal) por hasta USD 4.000 millones, en caso de que esos títulos dejen de utilizarse para el pago de impuestos. La presión potencial sobre las reservas alcanzaría USD 12.600 millones durante 2027, según la estimación de 1816. La consultora comparó ese monto con el stock actual de reservas netas y advirtió que la presión sería más alta si no se concreta la emisión de Bonares contemplada en el programa.
Nicolás Cappella, sales trader del Grupo Invertir en Bolsa (IEB), sostuvo que si bien el programa financiero no contempló una emisión en el mercado internacional las tasas actuales vuelven todavía menos probable esa alternativa.
"El programa financiero ya no incluía salir al mercado internacional y, con estas tasas, dudo que lo hagan porque no van a querer pagar rendimientos más caros para financiarse", planteó Cappella en conversación con Infobae. El especialista agregó que con la ausencia de AO29 en las últimas licitaciones se buscó no convalidar los retornos más altos que exige el mercado.
De acuerdo con Cappella, el Gobierno ahora enfrenta una decisión entre aceptar un costo de financiamiento más alto o utilizar dólares adquiridos por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para cubrir las necesidades que el endeudamiento local debía atender.
El director de Eco Go, Sebastián Menescaldi, también afirmó que la suba de tasas afecta al Gobierno porque el programa necesitaba mantener abierto un canal de financiamiento para 2027. Según explicó, el plan no dependía de forma exclusiva de una emisión internacional, pero sí suponía una colocación local por USD 5.000 millones.
Menescaldi agregó que la falta de Bonares en las licitaciones dejó en duda el financiamiento previsto. "Ahí quedan en duda los USD 5.000 millones para saber cómo se van a financiar", expresó. La dificultad para emitir deuda en dólares dentro del mercado local se combina con un escenario externo menos favorable.
Pero para Menescaldi, la suba de tasa no solo complica la colocaciones del Gobierno en el mercado local sino también las posibilidades de financiamiento de las provincias y las empresas en el exterior y con ello, la compra de reservas por parte del BCRA.
Menescaldi indicó que las colocaciones en moneda extranjera de empresas y provincias aportaron una parte relevante de los flujos de dólares durante este año. Esos ingresos, según explicó, podrían no repetirse en 2027. La posibilidad de una menor emisión privada o provincial en dólares agrega una variable a la discusión sobre el programa financiero. El economista sostuvo que el efecto no se limita al financiamiento del sector público, sino que también alcanza a los flujos cambiarios.
"El contexto internacional complica la estrategia de financiamiento no solo del Gobierno sino también de provincias y empresas", señaló Menescaldi. Según su lectura, las emisiones de esos sectores pueden abastecer una porción de los dólares que ingresan al mercado.
Si esos flujos disminuyen el próximo año, el Gobierno contará con menos fuentes externas e internas para atender las necesidades previstas en moneda extranjera. El programa financiero incluyó recursos del Tesoro, compras de dólares al BCRA, vencimientos de Bopreal y una emisión local de Bonares.