El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, pidió el sábado cooperación regional para restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz, vía marítima actualmente vigilada por el régimen iraní y bloqueada de facto desde el pasado 28 de febrero, y reclamó una salida política para la crisis de Yemen, durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El canciller reafirmó el compromiso de su país con los "esfuerzos para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz" e instó a todas las partes a colaborar con el Sultanato de Omán en favor de quienes dependen del tránsito por esa ruta. Al-Busaidi sostuvo que la crisis en Ormuz deriva de un conflicto "que podría haberse evitado" y advirtió que su escalada afecta la seguridad energética, la estabilidad de los precios y la confianza en el orden internacional.
El titular de Exteriores omaní respaldó las "medidas legítimas" de los integrantes del Consejo de Cooperación del Golfo y de otros Estados de la región para preservar su seguridad, soberanía e integridad territorial, en medio de los ataques de los rebeldes hutíes. A la vez, exhortó a las partes implicadas a optar por la contención, la previsión y el diálogo.
En relación con el conflicto en Yemen, Al-Busaidi solicitó una solución política tras la reciente escalada entre el movimiento insurgente y las fuerzas gubernamentales que cuentan con el respaldo internacional. Los ataques hutíes con drones y misiles contra el territorio de Arabia Saudita, junto con los bombardeos de respuesta, intensificaron el desplazamiento de civiles y elevaron los riesgos para la circulación por el estrecho de Bab el-Mandeb, otra ruta esencial para el comercio marítimo.
"Renovamos nuestro llamamiento a todas las partes para que cooperen entre sí, interactúen de manera positiva y alcancen una solución justa a esta crisis, una que preserve los derechos y la dignidad del pueblo yemení, la independencia e integridad territorial de Yemen y relaciones estables con los Estados vecinos de la región", afirmó el ministro.
Una coalición de 80 países reclamó el jueves ante la ONU la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, condenó los ataques atribuidos a Irán contra Estados vecinos y alertó que el avance de los rebeldes hacia Bab el-Mandeb amenaza el comercio internacional y la seguridad marítima.
El ministro de Exteriores de Bahréin, Abdullatif bin Rashid Al-Zayani, presentó la declaración conjunta ante la prensa junto con la alta representante de la Unión Europea, Kaja Kallas; el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem Mohamed Albudaiwi, y el secretario general de la Liga Árabe, Nabil Fahmy.
"Las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz continúan amenazando la seguridad internacional, así como los derechos y libertades de navegación", sostuvo el canciller bareiní. También cuestionó "la decisión de los hutíes de reanudar el conflicto en Yemen, sus continuos ataques contra Arabia Saudita y sus imprudentes ataques en el mar".
Al-Zayani advirtió que la aproximación de los rebeldes hutíes al estrecho de Bab el-Mandeb elevará los riesgos para el transporte marítimo, la seguridad en el mar y el intercambio comercial mundial que utiliza esa vía. El grupo señaló que la situación regional "continúa creciendo" y mencionó el ataque del miércoles contra una embarcación frente a las costas de Omán, cuyo origen aún no fue determinado y en el que murió un ciudadano indio. La declaración también aludió al ataque del jueves de los hutíes contra Arabia Saudita con seis misiles balísticos.
"Reiteramos nuestro llamado a la reapertura urgente y plena del estrecho de Ormuz, y al tránsito seguro, protegido y sin obstáculos de las embarcaciones, sin la imposición de peajes, condiciones o cargos ilegales", afirmó el ministro de Bahréin.
La coalición instó a evitar nuevas interrupciones del comercio mundial, expresó respaldo a la Organización Marítima Internacional y agradeció a quienes trabajan para restablecer el flujo comercial. Además, sostuvo que "el transporte marítimo comercial y la gente de mar nunca deben utilizarse como instrumento de presión".