Van Gogh y De Groot tenían una relación cercana, ella había posado varias veces para el artista e incluso se llegó a pensar erróneamente que el pintor era el padre de la criatura que ella esperaba, cuando ésta quedó embarazada sin estar casada.
El hecho de que esta pintura fuera elaborada en Nuenen, la última residencia de Van Gogh antes de poner rumbo a Francia, le da un valor especial para el Noordbrabants, que con esta ha hecho la mayor compra de su historia: 8,6 millones de euros gracias a las aportaciones de más de 3.000 donantes, fondos públicos y privados y empresas, además del Ministerio de Cultura y varios municipios de Brabante.
Esta obra de arte, que ya se puede admirar en el Noordbrabants, irá de gira por museos de la provincia en 2026.
Fuente: EFE